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06/10/2026 - La ventaja de Bolsonaro hizo saltar a Brasil y le dio un respiro a la Argentina

Si se tuviera que repartir que medir la incidencia que tuvieron en los mercados los dos principales factores de este primer lunes de octubre debería decirse que el 80% tuvo que ver con la sorpresiva ventaja que logró Flávio Bolsonaro sobre Lula da Silva en la primera vuelta electoral de Brasil y el 20% estuvo ligado a tasas de interés largas de EE.UU. que toman alturas cada vez más insólitas, lo cual aplacó bastante el valor mundial de los commodities.

Pero, por la importancia que tiene Brasil para la Argentina, esencialmente por ser el primer socio comercial, la aparición de Bolsonaro como posible futuro Presidente brasileño provocó un salto en los activos del socio más grande del Mercosur (hubo subas del 10 al 18% en compañías como Bradesco, Itaú, Nu, Petrobras y Mercado Libre), pero además generó una notable apreciación del real, ya que el dólar cayó de 5,20 a 4,99 reales. Y eso, por supuesto, genera una inmediata mejora en la competitividad argentina.

El oleaje refrescante del posible final de otro caudillo latinoamericano, como Lula da Silva, contribuyó a que los valores argentinos lograran salir del pozo en el que se sumergieron durante las últimas semanas. El precio del dólar bajó aún más contra el peso; el BCRA compró algunos dólares y sumó reservas. Los bonos repuntaron y el riesgo país cedió. Y donde más se sintió el impacto fue en la Bolsa porteña, ya que el Merval pudo subir 3,7% en pesos, pero 4,1% en dólares.

Sin embargo, a esta euforia brasileña debe descontarse algo que es negativo para todo el planeta, sobre todo para países empobrecidos, que necesitan financiamiento, como es la Argentina. Las tasas largas de EE.UU. volvieron a subir: hay mayoría de venta de bonos norteamericanos (se teme por el déficit fiscal y la deuda de la Casa Blanca) y por la baja de sus precios contado, las tasas a vencimiento se elevaron hasta más del 5,3% anual a 10 años y llegaron a 5,7% a 30 años, los niveles más altos en casi un cuarto de siglo.

Eso determinó que, a apenas cuatro semanas de la elección de medio término en EE.UU. (con pronósticos desfavorables para Trump) volviera a bajar el petróleo, los metales preciosos estuvieron bastante tranquilos (no tienen renta y pierden por eso), la mayor parte de los granos estuvo planchada en Chicago y en Rosario, mientras que lo único que asomó algo el cogote fue el Bitcoin, que alcanzó hoy se mejor valor desde mediados de enero de este año.

Debe decirse, además, que la euforia de los valores brasileños tuvo una gran efervescencia inicial, pero terminaron con aumentos igualmente notables, aunque menores, porque los especialistas en análisis político empezaron a decir: "Bolsonaro logró en primera vuelta el 47,05% de los votos y Lula el 45,14%, y los tres candidatos que quedaron entre el tercer y el quinto puestos son de derecha o de centro derecha, por lo que lo lógico sería pensar que en el balotaje a realizarse el 25 de octubre Flávio Bolsonaro sea consagrado como nuevo Presidente de Brasil".

Sin embargo, estos mismos especialistas advierten que el 21% de los brasileños habilitados no votó, por lo que en los próximos 20 días veremos apresuradas negociaciones entre los seguidores que consiguieron sumados casi el 8% de los votos, y hay que ver qué reacción tiene la quinta parte de la población brasileña que decidió no asistir a las urnas en la primera vuelta. Lo que parece lógico es que Bolsonaro será el elegido, pero veremos qué pasa finalmente".

En cuanto a lo que tiene que ver directamente con la Argentina, hay otro gran elemento en juego. Desde hace 20 días el secretario del Tesoro de EE.UU. está gastando dólares crocantes para que los bonos norteamericanos mejoren su precio, pero la tendencia parece mostrar que los inversores mundiales (fundamentalmente bancos centrales y compañías de seguros) están saliendo de los bonos yankees, y el esfuerzo de Bessent no está funcionando.

Además, está el gran interrogante sobre qué pasará con Trump el 3 de noviembre. Todos los expertos dicen que perderá la mayoría de la Cámara de Representantes, y que quizás mantenga el dominio en el Senado. Pero, si eso no pasa, es posible que Trump quede como un pato rengo para la segunda parte de su última presidencia, y por el irascible carácter que muestra el líder republicano, es posible que culpe a alguien de su probable derrota, y en la lista de responsables Bessent tiene todos los boletos.

En las últimas horas, por cierto, como una buena noticia para la Argentina, Scott Bessent señaló una verdad más grande que una casa, con una decisión posterior que dependerá de cómo se vote en 3 de noviembre: "En Argentina -dijo el Secretario del Tesoro norteamericano- la oposición intenta poner a los mercados en contra creando pánico, pero si en 2027 el Presidente Milei volviera a necesitar nuestro apoyo, lo tendrá". Y, en su momento, cuando le preguntaron si volverá a tener el apoyo de EE.UU. el propio Presidente Milei contestó: "Ponele".

Pero en la foto de hoy, esta gran mejora del real le da más productividad a la Argentina, ya que se abarata todo lo que le exportamos a Brasil, nuestro principal socio comercial. Y hoy mismo salió el informe de la Asociación de Fabricantes de Autos de la Argentina (ADEFA), con números que muestran que a nivel local las cosas no andan bien, pero a nivel externo se nota algo de alivio.

Según ADEFA, en septiembre se fabricaron 39747 autos 0 km, 0,9% más que en agosto, pero 15,6% menos que en setiembre de 2025. Por lo que en los primeros 9 meses de este año se fabricaron a nivel local 314.975 unidades, 16,9% menos que en enero-septiembre de 2025. Aunque en el lado lleno del vaso se advierte que en septiembre se exportaron 28213 unidades, 14,7% más que en agosto y 6,8% más que en septiembre de 2025. Y, además, en los primeros 9 meses de este año se exportaron 203072 unidades, 1,6% más que en enero-setiembre de 2025. Y este real más fuerte potenciará las exportaciones si se sostiene.

El gran tema, igualmente, sigue siendo el costo financiero en EE.UU. y en casi todas las economías grandes del mundo, con tasas de interés cada vez más elevadas, prohibitivas. En EE.UU. se pagó hoy 4,5% anual a 1 año de plazo, 5,1% anual a 5 años, 5,3% anual a 10 años y 5,7% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,3% contra el euro y el franco suizo, 0,2% contra la libra y 0,1% contra el yen, no cambió en China, y bajó 0,5% en México, 1,9% en Chile y se hundió nada menos que 4% en Brasil.

A nivel cambiario local, gracias a la descompresión brasileña, hubo una fuerte baja para los dólares financieros, descenso para el blue y merma para los dólares oficiales. Con el dólar oficial a $ 1540,24, el BCRA compró US$ 14 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria sumó reservas por US$ 144 M. Con esa estructura, el dólar oficial bajó $ 2,82 hasta $ 1540,24, el dólar blue cayó $ 10 hasta $ 1550, el dólar senebi bajó $ 3,96 hasta $ 1545,48, el dólar mep cayó $ 13,10 hasta $ 1536,83 y el contado con liqui cayó $ 19,44 hasta $ 1606,57. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 1% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 6%.

Pero como el BCRA vuelve a comprar pocos dólares (y se viene la parte del año con menor liquidación de divisas de parte del agro) persiste el alza en la tasa de los plazos fijos: por plata chica se siguió pagando 20,3% anual (16% en bancos grandes y 23,5% en bancos chicos), pero por plata grande la renta subió de 27,3 a 27,5% anual, ya casi empatando o incluso superando la inflación esperada para los próximos 12 meses.

En títulos públicos, mientras tanto, la victoria de Bolsonaro provocó una suba, pero nada demasiado importante, apenas un alivio. Con buen volumen, los bonos argentinos siguen recuperando valor, por lo que el riesgo país bajó 40 unidades, hasta 615 puntos básicos, todavía muy lejos de los 350 puntos que se necesitarían como para tener acceso a los mercados voluntarios de crédito internacional.

Además, con el precio del galón de gasolina en las nubes y con tasas hipotecarias que le rompen la cabeza al 60% de los norteamericanos, se conoció que en EE.UU. hubo una baja creación de empleo y ya no todos creen que la Fed seguirá subiendo tanto su tasa base con demasiada velocidad. Eso calmó algo los ánimos y hubo cierre en verde en la Bolsa de Nueva York, con alza del 0,2% para el Dow, del 0,7% para el S&P y del 1,1% para el Nasdaq. En tanto que la estrella bursátil del día fue sin dudas la Bolsa de San Pablo que subió 7,7%, en tanto que la Bolsa de México avanzó apenas 0,6%.

A nivel bursátil local hubo otro dato que generó confianza. Un informe de Citibank les dijo a sus clientes que prevé un impulso en la Bolsa de Buenos Aires y un peso argentino más fuerte por el "efecto Bolsonaro" en Brasil. Así, con $ 79.227 M operados en acciones y $ 451.805 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 3,7%. En tanto que las ADR argentinas en NY anotaron una suba en bloque del 3 al 10% para Mercado Libre, Supervielle, BBVA, TGS, Loma Negra, Galicia, Telecom, Macro, Central Puerto, IRSA, Cresud, Pampa E, Edenor e YPF.

Y el dato que están mirando los estudiosos de las exportaciones argentinas es la creciente tranquilidad que empiezan a tener los commodities, por lo menos ahora que EE.UU. está en el tramo final preelectoral. Con eso se concretó una baja del 2,3% para el petróleo. Los metales preciosos actuaron sostenidos. Los metales básicos pudieron seguir en alza. En Chicago avanzó el trigo, pero el resto de los granos estuvo sin reacción. En Rosario: el sorgo subió, pero hubo bajas para el trigo y el girasol. Y, finalmente, el bitcoin subió 1,5%, con resultados menores para la mayoría de las criptomonedas.

Fuente: El Economista